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Las inundaciones

Capítulo II. El medio natural

Las inundaciones son uno de los riesgos naturales más frecuentes que tienen lugar en la Región de Murcia. El río Segura y sus principales afluentes, llámense ríos o ramblas, se caracterizan hidrológicamente por su irregularidad, alternándose enormes crecidas con inundaciones y acusados estiajes. Rogativas para que llueva y lamentos por las inundaciones son una constante en la historia de Murcia (Couchoud Sebastiá y Sánchez Ferlosio, 1984).

Las inundaciones

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Inundaciones del rio segura

Conclusiones

Las inundaciones en la Cuenca del Segura a principios del siglo XXI se siguen produciendo cada vez que se presentan lluvias de carácter torrencial. No obstante, hay que mencionar el gran esfuerzo que la administración está realizando, en especial en estos últimos años, mediante la construcción de numerosas obras de infraestructura para su control.

La lucha por controlar las avenidas e inundaciones en la cuenca del Segura no ha terminado, ni creemos que termine nunca: constituye un fenómeno que está latente y que aparece a capricho de la naturaleza. Este es uno de los grandes retos que tiene la sociedad, además de seguir conviviendo con el riesgo, el cual a través de todas las actuaciones realizadas, se intenta que cada vez sea menor.

Las catástrofes se suelen producir por la ocupación indebida de los lechos fluviales, así como por malas actuaciones humanas, tanto desde el punto de vista de acondicionamientos de terrenos para usos agrícolas o urbanos, como por la construcción de obras de infraestructuras sin los drenajes o dimensiones adecuadas.

Si bien, las acciones estructurales son muy necesarias, la catástrofe, como consecuencia de una inundación, que se pretende evitar mediante la construcción de una presa, en ocasiones no se logra por completo; por ejemplo, al construirse una presa, se aumenta el riesgo de seguridad aguas abajo, con el consiguiente aumento de la ocupación humana de los llanos de inundación y de las áreas ribereñas, reduciendo incluso el tamaño de los cauces, con lo que en caso de posibles inundaciones la catástrofe suele mayor.

Respecto a las obras de corrección hidrológica, aunque absolutamente necesarias, por sí solas, tampoco resuelven totalmente el problema. Ante la imposibilidad de controlar todas y cada una de las ramblas existentes en la cuenca del Segura y habiendo visto la importancia que pueden llegar a tener, incluso aquellas de muy pequeñas dimensiones (inundaciones de 1987), sería conveniente mantener los tradicionales sistemas de derivación de aguas en perfectas condiciones de funcionamiento, así como el aterrazamiento de las laderas, del cual se ha comprobado su eficacia en la disminución y retraso de las crecidas.

RAMBLA DE NOGALTE, TRAS LA RIADA CATASTRÓFICA DE OCTUBRE DE 1973 . FOTO PAISAJES ESPAÑOLES.

RAMBLA DE NOGALTE, TRAS LA RIADA CATASTRÓFICA DE OCTUBRE DE 1973 . FOTO PAISAJES ESPAÑOLES.

También es importante respetar los cauces naturales, evitando construir edificaciones que sirvan de presas de contención en época de avenidas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que las grandes obras de infraestructura tienen una vida limitada, por lo que es muy difícil que se pueda controlar “totalmente” al río Segura y a sus afluentes. Se estima que los embalses recién realizados con el objetivo de defensa tendrán una vida útil de entre 50 y 100 años, por lo que deberán arbitrarse medidas para la defensa de las Vegas Media y Baja del Segura para cuando se colmaten los mismos. Se prevé realizar a medio plazo el estudio correspondiente, que se concretará en la habilitación de un cauce adicional del río Segura que discurra por las zonas más bajas de la huerta, excavado totalmente en el terreno. Sin embargo, las importantes dimensiones de este posible cauce y su trazado inciden de manera notable en la ordenación del territorio, debien- do ser sometido a un severo análisis para adoptar la solución definitiva en función de las repercusiones económica y social (Botía Pantoja, 1992). También se ha de pensar que la afección no puede eliminarse por completo y tam- poco sería deseable encarecer las obras hasta extremos antieconómicos.

DETALLE DEL EMBALSE DE VALDEINFIERNO EN LA ACTUALIDAD . FOTO A. ROMERO DÍAZ.

DETALLE DEL EMBALSE DE VALDEINFIERNO EN LA ACTUALIDAD . FOTO A. ROMERO DÍAZ.

ALBUDEITE TRAS EL PASO DE LA RIADA DE OCTUBRE DE 2003 . FOTO E. GARCÍA CRUZ

ALBUDEITE    TRAS EL PASO DE LA RIADA DE OCTUBRE DE 2003 . FOTO E. GARCÍA CRUZ

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