Estás en : El medio natural > Sismicidad                        Mostrar menu
Sismicidad

Capítulo II. El medio natural

Los seísmos, sismos o más comúnmente conocidos como terremotos, son sacudidas que se producen en la litosfera, como consecuencia de una liberación de energía que tiene lugar a una profundidad generalmente inferior a 400 km. Estos fenómenos geológicos ponen de manifiesto que nuestro planeta Tierra no está frío en su interior, sino que experimenta un dinamismo, aunque tal muestra de “vitalidad” ocasione efectos no deseados a sus pobladores, tales como enormes daños en sus bienes o incluso la pérdida de sus propias vidas.

No se puede, hasta ahora, predecir los terremotos temporalmente; pero sí es posible intuir dónde se pueden producir espacialmente, ya que existen unas zonas sismotectónicas más vulnerables a ellos; por tanto sí que se pueden prevenir y en ese sentido hay que guardar las normas constructivas adecuadas, con el fin de conseguir que sus efectos catastróficos sean lo más aminorados posibles.

Sismicidad

Página 2 de 3

1 2 3
FIGURA 5. TERREMOTO DEL 2-2-1999 EN PUEBLA DE MULA. LAS CASAS SON DE MUY MALA CALIDAD CONSTRUCTIVA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA

FIGURA 5. TERREMOTO DEL 2-2-1999 EN PUEBLA DE MULA. LAS CASAS SON DE MUY MALA CALIDAD CONSTRUCTIVA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

FIGURA 6. CASTILLO DE LA PUEBLA DE MULA. BLOQUES DESPRENDIDOS POR EFECTOS DEL TERREMOTO DEL 2-2- 1999. FOTO F. NAVARRO HERVÁS.

FIGURA 6. CASTILLO DE LA PUEBLA DE MULA. BLOQUES DESPRENDIDOS POR EFECTOS DEL TERREMOTO DEL 2-2- 1999. FOTO F. NAVARRO HERVÁS.

Sismicidad reciente

Según Ibargüen y Rodríguez Estrella (2001), a partir de los episodios de magnitud 5 ocurridos entre Berja y Adra (Almería) el 23 de diciembre de 1993 y de magnitud 4,9 sucedido el 4 de enero de 1994 unos 26 km al Sur del anterior, se ha observado una reactivación de la sismicidad en el Sureste Peninsular. Vamos a describir sólo aquellos que han superado la magnitud 4.

FIGURA 7. TERREMOTO DEL 2-2- 1999. DESPRENDIMIENTO DE BLOQUES EN EL CERRO DEL CASTILLO DE PUEBLA DE MULA. VÉASE EL HUECO TRIANGULAR EN EL SUELO QUE HA PROVOCADO EL BLOQUE EN SU CAÍDA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

FIGURA 7. TERREMOTO DEL 2-2- 1999. DESPRENDIMIENTO DE BLOQUES EN EL CERRO DEL CASTILLO DE PUEBLA DE MULA. VÉASE EL HUECO TRIANGULAR EN EL SUELO QUE HA PROVOCADO EL BLOQUE EN SU CAÍDA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

El seismo ocurrido en las Torres de Cotillas el 26 de noviembre de 1995 alcanzó una magnitud de 4,1 y una intensidad de V-VI. En la serie se englobaron 10 réplicas, de las que sólo 2 superaron la magnitud 3. Se registraron desperfectos de cierta importancia en las viviendas de peor calidad, y en el resto, sólo se cayó del techo la escayola y molduras, y de las paredes azulejos, rodapies, roturas de cristales, etc. Tectónicamente está ligado a la falla de la Vega Alta del Segura en su intersección con la de Alhama de Murcia.

El 2 de septiembre de 1996 en Ramonete tuvo lugar un seismo con magnitud de 4,5 e intensidad máxima de VI, llegándose a apreciar hasta en Albacete (intensidad II). La serie comprende 8 réplicas, de las que 4 sobrepasan el grado de magnitud 3. Dado que la zona epicentral está muy despoblada, los daños fueron escasos; no obstante en las pedanías de Ramonete y las Librilleras se apreciaron desplazamientos de muebles pesados, caídas y roturas de objetos y fisuras en revestimientos y escayolas de construcciones tipo B. Las personas salieron a la calle atemorizadas y la vibración se mantuvo durante 5 segundos. La actividad sismotectónica en la zona epicentral está ligada al arco estructural de Aguilas, condicionado por los sistemas de fallas de Palomares, con desgarre sinestroso y dirección NE-SO, y de las Moreras, de dirección N 120 E y desgarre dextroso y más concretamente a ésta última.

El 2 de febrero de 1999 tuvo lugar en Mula un terremoto de grado 5 (si bien algunos autores lo rebajan a 4,8), que es el más importante experimentado en la Región de Murcia desde el catalogado con fecha 23 de junio de 1948, que con la misma magnitud dio lugar a una reducida área de grado VIII en el valle del Río Argos, entre Cehegín y Calasparra. Fue precedido de un precursor de magnitud 3,6. En la serie, se englobaron un total de 43 réplicas ese mismo mes, de las que sólo 2 superaron la magnitud 3 y otras 31 estuvieron comprendidas entre 2 y 3. Las profundidades determinadas se encuentran entre 1 y 7 km, siendo 4 km la del sismo principal. Los mayores daños se registraron en lugares de construcción antigua, como la Puebla de Mula (FIGURA 5) , pero también en barrios construidos recientemente en las proximidades de los ríos Pliego y Mula; algunas construcciones de vul- nerabilidad A han sufrido daños de grado 3.

Se han observado diversos efectos sobre la naturaleza, denominados efectos sismogeológicos por el Consejo de Europa y que no han sido incluidos en la escala MSK. Estos son: - Desprendimientos y vuelcos de rocas en el castillo de La Puebla de Mula (FIGURAS 6, 7 Y 8) , Carretera de Caravaca, Sierra de Cajal, etc. que originaron cortes de carreteras, caídas de postes de distribución eléctrica, muerte de reses y daños en pavimentos (Rodríguez Estrella y Navarro Hervás, 2001).

- Grietas en el terreno, concretamente en el lugar del epicentro de mayor magnitud (extremo occidental de la Sierra de Cajal).

- Variación de caudal en los manan- tiales. La fuente de Caputa, situada en el epicentro sísmico principal, dejó de manar, reanudándose su flujo al día siguiente; por el contrario, la fuente de los Baños de Mula se en- turbió y aumentó de caudal.

Los servicios sanitarios atendieron a 7 heridos, de los cuales uno fue calificado como grave. Las lesiones se produjeron por caída de cornisas, muebles y elementos domésticos. Según la distribución espacial de los sismos y sus réplicas, en relación con las fallas de la Cuenca de Mula, el terremoto principal está relaciona- do con la falla de Albudeite, de dirección N 120 E y desgarre dextral, en su intersección con la falla de Bullas.

FIGURA 8. TERREMOTO DEL 2-2- 1999. CERRO DEL CASTILLO DE PUEBLA DE MULA. BLOQUE DESPRENDIDO QUE HA REALIZADO UNA ESCISIÓN EN EL TERRENO. OBSÉRVESE QUE LA TIERRA QUE HA ARRANCADO ES MÁS NEGRA QUE LA QUE LE RODEA Y QUE LAS MATAS DE PLANTAS ESTÁN APLASTADAS POR EL PASO SOBRE ELLAS DE LOS BLOQUES. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

FIGURA 8. TERREMOTO DEL 2-2- 1999. CERRO DEL CASTILLO DE PUEBLA DE MULA. BLOQUE DESPRENDIDO QUE HA REALIZADO UNA ESCISIÓN EN EL TERRENO. OBSÉRVESE QUE LA TIERRA QUE HA ARRANCADO ES MÁS NEGRA QUE LA QUE LE RODEA Y QUE LAS MATAS DE PLANTAS ESTÁN APLASTADAS POR EL PASO SOBRE ELLAS DE LOS BLOQUES. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

 

FIGURA 9. TERREMOTO DEL 29 1 2005. CASA DE ZARCILLA DE RAMOS SEMIDESTRUIDA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

FIGURA    9. TERREMOTO DEL 29 1 2005. CASA DE ZARCILLA DE RAMOS SEMIDESTRUIDA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

FIGURA 10. FALLA DE ALHAMA DE MURCIA (FAM), QUE TRUNCA LOS CONOS DE DEYECCIÓN. FOTOGRAFÍA AÉREA DEL SGE, (1957).

FIGURA 10. FALLA DE ALHAMA DE MURCIA (FAM), QUE TRUNCA LOS CONOS DE DEYECCIÓN. FOTOGRAFÍA AÉREA DEL SGE, (1957).

El día 6 de Agosto de 2002, a las 8 horas y 16 minutos, tuvo lugar un terremoto a 2,5 km al NE de la pedanía de la Paca (T.M. de Lorca) de profundidad superficial y una magnitud de M b =4,6 al que se le ha denominado “terremoto de Bullas”. Se tiene constancia de que el terremoto llegó a ser percibido en Albacete, Ciudad Real, Jaén, incluso Madrid. La sacudida fue registrada por siete acelerógrafos existentes en la zona, alcanzando en Mula (a 32 km del epicentro) un valor de 0,02 g. El sismo fue seguido por más de 200 réplicas en una semana, algunas de las cuales alcanzaron la magnitud de 4,2; éstas se distribuyen en una alineación NW-SE, que se corresponde aproximadamente con la falla que delimita por el oeste la Sierra Espuña y que está relacionado con la falla de Bullas (falla de Cádiz-Alicante). Ante la importancia de la secuencia de réplicas, muchos vecinos durmieron en la calle, especialmente los de La Paca. Afectó con grado VI a las pedanías del Norte del término municipal de Lorca: La Paca, Coy, Doña Inés, Avilés y Zarcilla de Ramos.

El último seísmo de la Región de Murcia ha sido el sucedido el 29 de enero de 2005, en Zarcilla de Ramos, de magnitud 4,8, que también fue poco profundo (entre 3 y 7 km). El emplazamiento coincide aproximadamente con el que sucedió en la Paca, el 6 de agosto de 2002, por lo que se corresponde con la falla que delimita por el oeste la Sierra Espuña y que está relacionado con la falla de Bullas. Se registraron más de 200 réplicas. Los desperfectos fueron superiores a los producidos durante el terremoto anterior pues, además de ser de mayor magnitud, “llovía sobre mojado” ya que algunas de las viviendas presentaban todavía grietas sin reparar (FIGURA 9).

 

Sismicidad y neotectónica

Íntimamente relacionado con la sismicidad está la neotectónica (o tectónica nueva) que consiste en la existencia de movimientos lentos y más o menos continuados, fruto de una fase de plegamiento reciente incluso actual de dirección aproximadamente N-S, que origina ciertas deformaciones en el terreno (los seísmos son la respuesta a estas modificaciones). Aunque también existen pequeños pliegues en terrenos cuaternarios, como en la costa, o en el interior ligado al diapirismo (Jumilla, Caravaca, etc), la mayoría de las deformaciones se tratan de fracturas y donde están más desarrolladas es en las proximidades de la Falla de Alhama de Murcia (FAM), que se trata de la falla más activa de España. El movimiento actual de la misma, de desgarre sinestral, origina consecuencias no deseables en urbanizaciones que han sido construidas en la traza de la falla, como el canal del Trasvase Tajo-Segura (Rodríguez Estrella y Almoguera (1986), que ha llegado incluso a romperse (FIGURAS 1 0 Y 11) ; en las urbanizaciones del Norte de Lorca y en el Túnel de Lorca (Rodríguez Estrella y Mancheño, 1993); las grietas producidas, además de ocasionar perjuicios económicos, ponen en grave riesgo la vida a los habitantes de los barrios altos como los de S. Juan o S. Lázaro (FIGURA 12).

Otra zona donde hay una tectónica activa es en las Vegas del Segura (Rodríguez Estrella y López Bermúdez, 1983 y Rodríguez Estrella, Hernández Enrile e Ibargüen, 1999), que constituyen fosas tectónicas y en las que el movimiento de las fallas internas ha condicionado desde la geomorfología de los meandros (meandros rectilíneos y no curvilíneos) hasta la topografía del terreno (pequeños escarpes).

Por último, existen movimientos epirogénicos verticales, especialmente en el litoral murciano, en el sentido de que mientras que la zona de Mazarrón se eleva, la de Aguilas se hunde 0,9 m m/a (FIGURA 13) y la Manga se hunde 3,8 m m/a (Rodríguez Estrella y Lillo Carpio, 1986, y Jiménez García, 1998). Así mismo, la ciudad de Murcia se hunde 0,4 m m/a.

FIGURA 11. ACUEDUCTO DEL TAJO-SEGURA (ATS) AFECTADO POR LA FALLA DE ALHAMA DE MURCIA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

FIGURA 11. ACUEDUCTO DEL TAJO-SEGURA (ATS) AFECTADO POR LA FALLA DE ALHAMA DE MURCIA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

FIGURAS 12. GRIETAS EN LAS URBANIZACIONES LORQUINAS DE S. LÁZARO Y S. JUAN, POR LA ACCIÓN DEL MOVIMIENTO ASÍSMICO DE LA FALLA DE ALHAMA DE MURCIA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

FIGURAS 12. GRIETAS EN LAS URBANIZACIONES LORQUINAS DE S. LÁZARO Y S. JUAN, POR LA ACCIÓN DEL MOVIMIENTO ASÍSMICO DE LA FALLA DE ALHAMA DE MURCIA. FOTO T. RODRÍGUEZ ESTRELLA.

 

 

 

Navegación

1 2 3
Vocento
RSS