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La comarca del Altiplano

Capítulo IV. La organización del territorio: las comarcas

La comarca que integra los municipios de Jumilla-Yecla se conoce como la del Altiplano por las características geomorfológicas de estas tierras. Está situada en el sector NE de la Región de Murcia y la unidad que presenta, tanto desde el punto de vista de la geografía física como de la humana, hace que su delimitación comarcal sea incontestable.

La comarca del Altiplano

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FOTO 5. ENCINA AISLADA EN MEDIO DE LAS TIERRAS DE CULTIVO. PARAJE DE BARAHONDA LA VIEJA (JUMILLA). FOTO MARÍA PALAO.

FOTO 5. ENCINA AISLADA EN MEDIO DE LAS TIERRAS DE CULTIVO. PARAJE DE BARAHONDA LA VIEJA (JUMILLA). FOTO MARÍA PALAO.

Vegetación e hidrografía mediterráneas

Con estos caracteres climáticos, la vegetación climática sería la alianza Quercion rotundifoliae, formación eliminada prácticamente por la deforestación llevada a cabo por el hombre a lo largo de la historia. En la actualidad se encuentran algunos encinares residuales y formaciones de pino carrasco ( Pinus halepensis ) , especialmente en las umbrías. El Carche es el islote de más exuberante y variada vegetación, pero también en las sierras septentrio nales de la comarca, la repoblación con pino carrasco ha originado amplias superficies de pinares con algunas encinas aisladas incluso cerca de tierras de cultivo. Por encima de los 1.000 metros de altitud también aparece pino laricio y matorral de alta montaña mediterránea como la Erinacea anthyllis o cojín de monja, la gayuba, oreja de liebre, etc. Los antiguos espacios de encinar son ocupados hoy por forma ciones subseriales, con carrasca achaparrada, coscoja, enebro, sabina, lentisco, romero, espliego, etc. (FOTO 5).

Por debajo de los 700 metros, sobre suelos pedregosos, pardocalizos y serosem margoso, son las alianzas Thymo-siderition leucanthae y Frankenio salsolion genistoides, formadas por plan tas pequeñas, que dejan claros en el suelo, como son el tomillo, rabo de gato, esparto, saborija, boja, escobilla, albardín, etc.

En el fondo de la rambla de La Raja sobre terrenos margosos, tarays, adelfas, salados y juncos alcanzan gran desarrollo adaptadas a las aguas subálveas de fuerte concentración salina. Mención especial tiene el espartizal, que si no cultivado sí fue potenciado para su aprovechamiento económico y ocupa amplias superficies, mayores de las que la estadística refleja incluso (más del 5% de la superficie).

Si la vegetación depende del clima, la hidrografía es expresión también de la escasez e irregularidad de las lluvias. No hay cursos permanentes, sólo las ramblas características del sureste peninsular. En ellas, las aguas circulan sólo tras lluvias de gran intensidad horaria, y fluyen durante unas horas después de las precipitaciones. Además de estos cauces, el Altiplano tiene una serie de cubetas endorreicas favorecidas por la disposición del relieve, la litología y las condiciones de los suelos. Aquí acaban las ramblas que concen tran la escorrentía superficial de este espacio; sólo en caso de grandes avenidas, que son raras, se sobrepasan los umbrales de algunas cuencas ce rradas meridionales y se dirigen hacia el Segura a través de las ramblas del Moro o la del Judío. Algunas de las áreas endorreicas más extensas son la Hoya del Carche, la Hoya del Moñi gal, la del Ardal o la del Hondo del Pozo, todas en el sureste de la comar ca, compartimentadas en los corredores paralelos que separan las alineaciones montañosas y siguen la dirección SW-NE.

Son pocas las fuentes que en la actualidad afloran en la comarca, pues los sondeos y captaciones realizadas las han secado, como las más impor tantes del Prado, La Ñorica y las de La Pinosa. De las que aún quedan, la de Santa Ana es la más importante.

 

El hombre y las actividades económicas que desarrolla Población y poblamiento

Los dos municipios han seguido una trayectoria histórica seme jante y han ido unidos en varias vicisitudes históricas. En la actualidad, según el Padrón Municipal de 2005, Jumilla cuenta con 24.188 habitantes y Yecla ha alcanzado los 33.553. En total son 57.741 habitantes que suponen el 4,3% de la población regional sobre el 14% de ese espacio.

Se pone de manifiesto una densidad demográfica muy por debajo de la Región, que con sus 118,1 habitantes por kilómetro cuadrado, supera ampliamente la de la comarca (40,25 h/km 2 ) y la de cada uno de estos municipios de Jumilla y Yecla con 24,9 y 55,6 habitantes por km 2 , respectivamente.

La evolución de la población en ambos municipios ha sido de un ligero y continuado aumento. Si se retrocede a los datos de los primeros censos en la segunda mitad del siglo XIX, en 1877, ambas poblaciones registraron aumentos de más de 3.000 personas, frente a los escasos cientos de momentos anteriores y que es la tónica posterior hasta las dos primeras décadas del siglo XX. En este momento vuelven a tener un crecimiento que supone dos millares de habitantes para los dos intercensales. Sobre todo de 1910 a 1920 (Yecla pasa de 23.046 a 25.486 habitantes y Jumilla de 17.513 a 20.340 habitantes). Es un periodo de bonanza económica continuación del iniciado en el siglo anterior con la expansión de la vid y el buen momento que va tener, que provoca una corriente inmigratoria.

En 1930, la comarca alcanza su máxima población de derecho censa da, 47.089 habitantes, que sólo volverá a registrar en el censo de 1991 (47.454 habitantes) con el desarrollo que se inicia en la década de 1980 en Yecla, y que Jumilla, experimenta a partir del año 2000 (FIGURA 2) .

Las consecuencias de la Guerra Civil no fueron importantes en estas poblaciones, por su lejanía de los frentes, pero sí marcan distinto comportamiento entre ambos municipios. Mientras que Yecla comienza un descenso paulatino que ha de atribuirse a la emigración, pues el crecimiento vegetativo no es negativo, Jumilla se mantiene casi uni forme, pues las variaciones son de algunos cientos de habitantes, igualmen te atribuibles a la emigración. Emigración que en un primer momento se dirigió a Barcelona fundamentalmente, para con posterioridad dirigirse preferible mente al Valle del Vinalopó y Valencia, más cercanos y que ofrecen posibilida des de empleo industrial por su creci miento a partir de los años 70 del siglo pasado (FIGURAS 3 Y 4).

FIGURA 2: EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE DERECHO SEGÚN CENSOS (EN MILES).

FIGURA    2: EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE DERECHO SEGÚN CENSOS (EN MILES).

CASCO URBANO DE JUMILLA. OBTENIDO DE LA IMAGEN DE QUICK BIRD, 2003.

CASCO URBANO DE JUMILLA. OBTENIDO DE LA IMAGEN DE QUICK BIRD, 2003.

La evolución reciente desde los años 90 del siglo pasado, es de aumento continuo, que, a partir del 2001 aumenta ligeramente. Ese crecimiento, auspiciado por un momento económico mejor, se debe a una corriente inmigratoria que aunque llega de otros municipios de la Región, es sobre todo de otras nacionalidades como en el resto de la comunidad. Este fenómeno inmigratorio reciente no sólo está recogido en la estadística municipal, se puede apreciar en la sex ratio, en las tasas de natalidad y el crecimiento vegetativo. Con los datos de la población de derecho desde 1986 a 2005, se aprecia que siempre hay más mujeres que hombres, lo que origina una sex ratio entorno a valores del 98%, algo normal en las poblaciones por la mayor esperanza de vida femenina. Pero desde 1995, para Yecla, y el 2000 para Jumilla, son mayoría los hombres sobre las mujeres, con una sex ratio de 103,3 y 106,8, respectivamente en el 2005. Además, analizando los nacidos vivos desde 1975 según los padrones hay un paulatino descenso, acorde con lo que sucede en el resto de la Región, hasta que en el año 2001 comienza a aumentar y hasta la actualidad.

Esto repercute en el crecimiento vegetativo, pues a pesar de que las defunciones incluso han aumentado ligeramente, como en la Región y consecuencia normal de una población que envejece por su mayor esperanza de vida, se ve que a partir del año 1996 para Yecla y 2002 para Jumilla, este crecimiento natural va en aumento. No se puede afirmar que es la población autóctona la que ha cambiado su comportamiento demográfico, no se aprecia tal hecho en la Región, hay que decir que son las mujeres que acompañan a sus parejas en ese movimiento inmigratorio sobre la comarca las que llevan el peso de ese aumento de los nacimientos y del incremento vegetativo. Además, en la estructura demográfica de 2005 se ve cómo es una población adulta, pues más del 60% está entre 20 y 64 años, preámbulo del envejecimiento que anuncia ese más del 50% en la relación entre los mayores de 65 años y los de menos de 20 (FIGURA 5).

La emigración en un primer momento se dirigió a Barcelona fundamentalmente, para con posterioridad dirigirse al Valle del Vinalopó y Valencia, más cercanos y que ofrecían mayores posibilidades de empleo industrial por su crecimiento a partir de los años 70.

FIGURA 3: EVOLUCIÓN RECIENTE DE LA POBLACIÓN.

FIGURA 3: EVOLUCIÓN RECIENTE DE LA POBLACIÓN.

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