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Los cursos de agua a superficiales

Capítulo II. El medio natural

Los cursos de agua superficiales constituyen las arterias por las que se evacuan los excedentes hídricos procedentes de las precipitaciones en un territorio. El comportamiento hídrico de cualquier territorio puede compararse al de una esponja a la que se le suministra agua; mientras el agua suministrada es inferior a la capacidad de almacenamiento o a su velocidad de absorción, el agua pasa al interior, pero si se rebasan ambos límites, el agua excedente es “evacuada” fluyendo por la superficie de la esponja hacia otro lugar (escorrentías superficiales). Cuando el suministro de agua cesa, la esponja seguirá expulsando agua por flujo subterráneo desde el almacén interior, que saldrá al exterior de diversas formas (flujos subsuperficiales, surgencias, fuentes, manantiales), y hacia la atmósfera por evaporación desde la superficie, hasta quedarse con una cantidad mínima de agua que sólo podrá ser extraída aplicando una presión (bombeo).

Los cursos de agua a superficiales

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FOTO 17. EL IMPRESIONANTE CAUCE DE LA RAMBLA DE NOGALTE A SU PASO POR PUERTO LUMBRERAS TRAS LA INUNDACIÓN DE 1973. FOTO PAISAJES ESPAÑOLES

FOTO 17. EL IMPRESIONANTE CAUCE DE LA RAMBLA DE NOGALTE A SU PASO POR PUERTO LUMBRERAS TRAS LA INUNDACIÓN DE 1973. FOTO PAISAJES ESPAÑOLES

FOTO 18. PARAJE DE “FUENTE CAPUTA” (RAMBLA DE PEREA, CUENCA DEL RÍO MULA) . FOTO F. BELMONTE SERRATO

FOTO 18. PARAJE DE “FUENTE CAPUTA” (RAMBLA DE PEREA, CUENCA DEL RÍO MULA) . FOTO F. BELMONTE SERRATO

Recursos hídricos

Recursos naturales propios

FIGURA 3. APORTACIONES MEDIAS EN “RÉGIMEN NATURAL” DE LOS PRINCIPALES RÍOS AFLUENTES DEL SEGURA. FUENTE: PLAN HIDROLÓGICO DE LA CUENCA DEL SEGURA. MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE.

FIGURA 3. APORTACIONES MEDIAS EN “RÉGIMEN NATURAL” DE LOS PRINCIPALES RÍOS AFLUENTES DEL SEGURA. FUENTE: PLAN HIDROLÓGICO DE LA CUENCA DEL SEGURA. MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE.

Los recursos hídricos de una cuenca, tanto los que nutren las masas de agua superficiales, como los subterráneos, dependen de las precipitaciones que se producen en su territorio, y el territorio de la Demarcación Hidrográfica del Segura, se encuentra entre los más áridos de Europa. No obstante, se dan importantes diferencias en la cantidad de precipitación recibida entre las áreas de montaña (cabecera de los principales ríos) y el litoral, o, desde una perspectiva más geográfica, entre la mitad NNW y la mitad ESE (ver capítulo El Clima).

Las precipitaciones medias anuales en cabecera se sitúan, en los últimos 30 años, en torno a los 475 mm, aunque pueden alcanzar en puntos concretos los 1.000 mm. A partir de ahí, se produce un descenso rápido de las precipitaciones medias y ya en los límites de la Región, éstas han caído por debajo de los 375 mm, lo mismo que en la cabecera del Guadalentín, a excepción de los sectores de cumbres de las sierras, donde se mantienen entre los 400 mm y los 600 mm. En la mitad SE, las precipitaciones apenas superan los 300 mm y en un amplio sector del Sur que incluye todas las cuencas de las ramblas litorales, las precipi- taciones medias rondan los 200 mm. Para el conjunto de la cuenca se puede estimar una media de unos 350 mm. Estas precipitaciones su- ponen en el conjunto del territorio de la Demarcación, algo más de 7.100 hm 3 /año de los que 3.100, corresponden a la cabecera del Segura, unos 500 a la cabecera del Guadalentín y los otros 3.500 al resto de la cuenca (FIGURA 2).

Buena parte de estas precipitaciones (89%) se pierden, no obstante, por evapotranspiración (ETR) y evaporación directa desde el suelo, y, en muchos casos, (zonas forestales) sin haber llegado a alcanzar el suelo. De modo, que sólo unos 850 hm 3 /año quedan disponibles para alimentar las escorrentías superficiales.

La evaporación y la ETR, dependen de la energía calorífica disponible manifestada por las temperaturas, y éstas, a su vez, disminuyen con la altitud, de modo que evaporación y ETR, serán menores en las áreas de montaña, e irán aumentando a medida que nos acercamos al litoral.

Así, las menores pérdidas de precipitación, por este concepto, se dan en la zona de cabecera (unos 275 mm) y las mayores, en las vegas Media y Baja del Segura, el Valle del Guadalentín y la costa Sur, donde se sobrepasan los 400 mm.

Así, desde el punto de vista de la contribución hidrológica, sólo los ríos de la zonas hidráulicas de la Sierra de Segura y la cuenca del río Mundo aportan caudales (tanto de origen pluvial como del drenaje de los grandes acuíferos calizos sobre los que se asientan estas cuencas) significativos y regulares al Segura (FIGURA 3). El Segura, en el primer embalse de su curso, el de Fuensanta, aporta 260 hm 3 , el Mundo en el embalse de Camarillas, poco antes de su confluencia, unos 174 hm 3 y el Taibilla en el embalse de la toma del canal, lo hace con 55 hm 3 .

Los ríos “regionales”, sin embargo, son mucho más modestos en su contribución que deriva, tanto de las menores precipitaciones como de bajos coeficientes de escorrentía inferiores al 15% (los más bajos de la Península). Así, el Moratalla, el Argos, el Quípar y el Mula, en con- junto, aportan unos 65 hm 3 , mientras que el Guadalentín, apenas alcanza los 39 hm 3 .

En conjunto, los recursos totales de aguas superficiales de la cuenca, apenas han superado los 830 hm 3 /año, como aportación media del período 1940-2000, restituidas al régimen natural en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Segura en su revisión de 2002. Pero tomando los datos del periodo 1980-2000, las aportaciones restituidas se reducen un 22%, hasta los 645 hm 3 (PHCS, 2002), más acordes con las precipitaciones medias de los últimos 30 años, que reflejan el aumento de la aridez de nuestro clima como consecuencia del cambio climático.

De cualquier modo, hay que tener en cuenta que las precipitaciones medias encierran grandes variaciones en cuanto a distribución, temporalidad e intensidad, que dan origen a escorrentías efímeras, responsables del modelado de la red de ramblas y ríos temporales de la cuenca y cuyo aprovechamiento ha ayudado, desde antiguo, a paliar el déficit general.

FIGURA 2. DISTRIBUCIÓN DE CAUDALES EN LAS CABECERAS DEL SEGURA Y GUADALENTÍN, Y RESTO DE LA CUENCA. FUENTE: PLAN HIDROLÓGICO DE LA CUENCA DEL SEGURA. MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE.

FIGURA 2. DISTRIBUCIÓN DE CAUDALES EN LAS CABECERAS DEL SEGURA Y GUADALENTÍN, Y RESTO DE LA CUENCA. FUENTE: PLAN HIDROLÓGICO DE LA CUENCA DEL SEGURA. MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE.

 

FOTO 19. CANAL DEL TRASVASE TAJO-SEGURA EN LA SIERRA DE LA MUELA (ALHAMA). FOTO A. ROMERO DÍAZ.

FOTO 19. CANAL DEL TRASVASE TAJO-SEGURA EN LA SIERRA DE LA MUELA (ALHAMA). FOTO A. ROMERO DÍAZ.

Recursos externos trasvasados

La Región de Murcia ha mantenido siempre un precario equilibrio entre los escasos recursos hídricos propios y las necesidades de una población en continuo crecimiento. Esta situación se hizo insostenible a mediados del siglo XX y llevó a la urgente necesidad de transferencia de recursos desde otras cuencas excedentarias, que diera impulso, sobre todo, a una agricultura en declive. La solución llegó a finales de la década de los 70, cuando se puso en funcionamiento el Trasvase Tajo-Segura (FOTO 19).

Los volúmenes a trasvasar en una primera fase se fijaron en un máximo de 600 hm 3 /año, que podrían llegar a 1.000 hm 3 /año, en una segunda fase. Sin embargo, los caudales trasvasados nunca han alcanzado esos primeros 600 hm 3 año (FIGURA 4), siendo la media trasvasada hasta el año hidrológico 2004/05 de unos 330 hm 3 /año con una variación que va de los 49 hm 3 del año 1979/80 a los 581 hm 3 de 1999/00. En total se han trasvasado, en estos 28 años, algo más de 9.000 hm 3 , que suponen el equivalente a unos 15 años de recursos propios en régimen natural.

Entre recursos propios y recursos trasvasados, la disponibilidad media de aguas superficiales en la cuenca ha sido de unos 1.000 hm 3 /año, desde la llegada de las aguas del Tajo. Pero a esto habría que restar las pérdidas por evaporación desde los embalses y desde los canales y ríos, estimada en unos 50 hm 3 /año, otros 50 hm 3 /año, de desagüe al mar del río Segura y otros 50 hm 3 /año evaporados desde las balsas de riego de la Región.

FIGURA 4. EVOLUCIÓN DE LOS CAUDALES TRASVASADOS DESDE EL TAJO A LA CUENCA DEL SEGURA, 1988-2005. ELABORACIÓN PROPIA A PARTIR DE DIVERSAS FUENTES.

FIGURA 4. EVOLUCIÓN DE LOS CAUDALES TRASVASADOS DESDE EL TAJO A LA CUENCA DEL SEGURA, 1988-2005. ELABORACIÓN PROPIA A PARTIR DE DIVERSAS FUENTES.

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