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Recursos y aprovechamientos termales

Capítulo II. El medio natural    

Tradicionalmente las aguas caldas, naturales o termales, han sido “un bien escaso” comparadas con las comunes de innumerables usos pero sin la termicidad requerida para el baño o para las prácticas admiátricas. No suelen ser de buena calidad para la agricultura y cuando se utilizan con fines sanitarios las instalaciones correspondientes se localizan sobre el lugar de afloramiento, o lo más cerca posible para poder mantener la temperatura o vapores exhalados. En cualquier caso, los aprovechamientos terapéuticos de los recursos termales han sido siempre los más celebrados y tienen en toda Europa gran tradición.

Recursos y aprovechamientos termales

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FIGURA 22. VISTA DE LA PLAZA PRINCIPAL DE LOS BAÑOS DE FORTUNA HACIA LOS AÑOS VEINTE DEL PASADO SIGLO SOBRE UN VASO GRADUADO DE LOS UTILIZADOS POR LOS AGÜISTAS . FOTO JESÚS GÓMEZ.

FIGURA 22. VISTA DE LA PLAZA PRINCIPAL DE LOS BAÑOS DE FORTUNA HACIA LOS AÑOS VEINTE DEL PASADO SIGLO SOBRE UN VASO GRADUADO DE LOS UTILIZADOS POR LOS AGÜISTAS . FOTO JESÚS GÓMEZ.

El caso de Alhama, el más precoz de la etapa de nuevas inversiones y, desde luego, menos ostentoso que los anteriores, se inicia con la inauguración de un edificio balneario bastante anterior a la llegada hasta allí del ferrocarril. El célebre “Establecimiento”, de planta rectangular con parador y cuadras en su extremo oriental (Castillo Espinosa, 1848), financiado por tres nuevos propietarios sólo tuvo en común con los antiguos baños de la villa el estar construido en el mismo terreno a fin de incluir a las grandes bóvedas romanas (FIGURA 23) . La belleza y amenidad del entorno, huertos y montaña, así como el carácter y costumbres de los vecinos constituían los mayores atractivos añadidos.

FIGURA 21. BAÑOS DE FORTUNA, EN LA GUÍA DEL DOCTOR E. PALOMARES DEL AÑO 1906. A) PLANO GENERAL DEL ESTABLECIMIENTO BALNEARIO DE FORTUNA. B) PLANOS DE LA PLANTA ALTA DEL PABELLÓN NUEVO Y DEL PABELLÓN DE LAS TERMAS.

FIGURA 21. BAÑOS DE FORTUNA, EN LA GUÍA DEL DOCTOR E. PALOMARES DEL AÑO 1906. A) PLANO GENERAL DEL ESTABLECIMIENTO BALNEARIO DE FORTUNA. B) PLANOS DE LA PLANTA ALTA DEL PABELLÓN NUEVO Y DEL PABELLÓN DE LAS TERMAS.

FIGURA 23A.- “CENTRO CULTURAL LOS BAÑOS” EN ALHAMA DE MURCIA. ASPECTO DE UNA DE LAS SALAS. FOTO SALVADOR GARCÍA.

FIGURA 23A.- “CENTRO CULTURAL LOS BAÑOS” EN ALHAMA DE MURCIA. ASPECTO DE UNA DE LAS SALAS. FOTO SALVADOR GARCÍA.

FIGURA 23B.- REUTILIZACIÓN DEL ANTIGUO ESTABLECIMIENTO BALNEARIO HOY EN SECO. VISTA EXTERIOR DEL EDIFICIO. FOTO SALVADOR GARCÍA

FIGURA 23B.- REUTILIZACIÓN DEL ANTIGUO ESTABLECIMIENTO BALNEARIO HOY EN SECO. VISTA EXTERIOR DEL EDIFICIO. FOTO SALVADOR GARCÍA.

Por su lado, los antiguos y tradicionales Baños de Mula (FIGURA 24), de evolución más espontánea y no tan dependiente de las pautas generales del termalismo en esta segunda mitad del XIX y primer tercio del XX, remiten en cierto modo al modelo de “villa de aguas” europeo, como tan escuetamente se describe a principios del siglo XX (Sánchez García, 1902): “Brota el agua por el orificio superior de una roca, situada en la margen derecha del río Mula y de otros laterales que, a modo de surtidores, la dejan caer, formando vistosas cascadas por entre las adelfas y cardos que allí viven. Dicho río (...) si bien tiene escaso caudal, sufre abundantes crecidas que ocasionan verdaderos desastres en la comarca...”

“El balneario, tan concurrido que bastaría en otras condiciones para procurar una inmensa fortuna a sus propietarios, está situado en el mismo nacimiento y formado por tres establecimientos denominados paradores y otras casas aisladas, divididas en habitaciones, capaces muchas de ellas para albergar una familia, en cuyo interior suelen tener una balsa o piscina a disposición del bañista y cuya capacidad oscila entre dos y cuatro metros cúbicos, excepción hecha de las destinadas a baños generales que son de mayor capacidad” (FIGURA 25) . A media distancia en el camino de Murcia a Caravaca de la Cruz y en cierto modo bajo la advocación del Niño (FIGURA 26) de el Balate (quizá del árabe balat que equivale a camino), la incidencia de la llegada del ferrocarril a los Baños de Mula puede ser calificada de tardía y efí- mera, pues hasta 1933 no se inauguró por completo la línea Murcia- Caravaca, con el “Apeadero de Baños de Mula” que apenas llegó a funcionar 40 años.

Vista la evolución desde mediados del XIX hasta las primeras décadas del XX, a la hora de incluir en un esquema más amplio los ejemplos regionales, especialmente de Archena y Fortuna, hay que destacar que todas las localidades balnearias de cierta importancia presentaron grandes similitudes durante este período (Moldoveanu et al. , 1999). Se puede recurrir por tanto a la importancia de los estereotipos socioespaciales potenciados por la difusión de las fotografías en esta etapa de viajes por ferrocarril en que se impusieron los equipos colectivos con termas y casino. La estructura básica de centralidad fue el hotel con los servicios que corresponden a recepción, alimentación, reposo y mundanalidades. La vialidad principal se debe tanto a la necesidad de funcionamiento de los diversos servicios, como a la deambulación necesaria para completar las prescripciones médicas y potenciar la sociabilidad. El tratamiento urbano de la naturaleza obedece a la intencionalidad de establecer una transición entre lo construido y los espacios más alejados y agrestes del entorno, utilizando paseos arbolados, parques, bancos para el descanso, etc. De manera que todavía hoy podemos apreciar en esta Región de elevada potencialidad geotérmica, buena parte de las mejores estructuras funcionales asociadas a los aprovechamientos hidroterápicos de las aguas termales.

En especial, los balnearios de Archena y Fortuna, actualmente con- siderados de los mejores de España y Europa, prestigian a la Región de Murcia desde su bien conservada funcionalidad y forman parte destacada del patrimonio de nuestro país al compaginar tradición y modernidad.

FIGURA 25. BAÑOS DE MULA (OTOÑO DE 2005). VISITA A UNO DE LOS “BAÑOS GENERALES”, DONDE SE PUEDEN APRECIAR LAS CARACTERÍSTICAS TRADICIONALES DE ESTOS APOSENTOS ABOVEDADOS (ILUMINACIÓN DEL EXTERIOR, ACCESO EN CODO, ESTANQUE, BANCOS DE REPOSO, PERCHAS, ETC.).

FIGURA 25. BAÑOS DE MULA (OTOÑO DE 2005). VISITA A UNO DE LOS “BAÑOS GENERALES”, DONDE SE PUEDEN APRECIAR LAS CARACTERÍSTICAS TRADICIONALES DE ESTOS APOSENTOS ABOVEDADOS (ILUMINACIÓN DEL EXTERIOR, ACCESO EN CODO, ESTANQUE, BANCOS DE REPOSO, PERCHAS, ETC.).

FIGURA 26. COPA DE VIDRIO DEL SIGLO XIX, “RECUERDO DE LOS BAÑOS DE MULA” CON LA FIGURA PROTECTORA DEL NIÑO DE EL BALATE. FOTO JESÚS GÓMEZ.

FIGURA 26. COPA DE VIDRIO DEL SIGLO XIX, “RECUERDO DE LOS BAÑOS DE MULA” CON LA FIGURA PROTECTORA DEL NIÑO DE EL BALATE. FOTO JESÚS GÓMEZ.

FIGURA 24A.- BAÑOS DE MULA. ANTIGUA PILA DE BAÑO DE POSIBLE ORIGEN ROMANO DESCUBIERTA EN AL DÉCADA DE 1980 JUNTO AL DESAPARECIDO MOLINO.

FIGURA 24A.- BAÑOS DE MULA. ANTIGUA PILA DE BAÑO DE POSIBLE ORIGEN ROMANO DESCUBIERTA EN AL DÉCADA DE 1980 JUNTO AL DESAPARECIDO MOLINO.

“Brota el agua por el orificio superior de una roca situada en la margen derecha del río Mula y de otros laterales, que a modo de surtidores la dejan caer, formando vistosas cascadas por entre las adelfas y cardos que allí viven. Dicho río ( ... ) si bien tiene escaso caudal, sufre abundantes crecidas que ocasionan verdaderos desastres en la comarca...“

FIGURA 24B.- DETALLE DEL CORRESPONDIENTE TECHO ABOVEDADO.

FIGURA 24B.- DETALLE DEL CORRESPONDIENTE TECHO ABOVEDADO.

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